El curso pretende que cualquier persona
aficionada pueda tocar la guitarra flamenca, dependiendo de su interés.
Hay que entender que el principio de la guitarra es físico:
nuestras manos no están acostumbradas a hacer ese tipo de movimientos
combinados. Por eso mismo la enseñanza es lo más individual posible,
atendiendo a la evolución personal de cada uno. La insistencia y el ejercicio
diario son la única clave para ir superando los ejercicios.
Podríamos dividir
las clases en tres niveles –digo podríamos, porque en realidad creo que cada
alumno tiene su propio nivel, dependiendo del tiempo que estudie y practique-:
En el nivel
inicial las clases son de tres alumnos y, aunque los principios con la
guitarra en cualquier estilo puedan ser parecidos, empezamos pronto con las
técnicas propias de la guitarra flamenca –rasgueaos, arpegios, pulgar, picaos,
etc.-. Todo lo que se ve en la clase se escribe –en cifrado o tablatura- y se
graba.
En el nivel
medio las clases son de dos o tres participantes y en ellas estarían los
alumnos que ya conocen, en mayor o menor medida, la técnica de la guitarra
flamenca. Aquí el trabajo consiste en ir montando falsetas, conociendo el
acompañamiento a distintos cantes –sin descuidar los ejercicios ni el
aprendizaje de nuevas técnicas- y descubriendo nuevos palos con el tiempo.
También es el tiempo de que aparezcan algunas clases teóricas –pizarra y
apuntes-, principalmente armonía.
En un tercer
nivel, digamos avanzado, hay pocos alumnos que ya tocan mucho y las clases
son más variadas: estudiamos -como aplicar la armonía al flamenco por ejemplo-,
componemos, arreglamos lo que componemos para más de una guitarra –o para otros
instrumentos que vayan a participar en el concierto fin de curso-, investigamos,
probamos –perdemos clases discutiendo una tontería en la pizarra-, tapamos
goteras –todos las tenemos-, en fin, son más bien los alumnos los que me dirigen
hacia lo que más les interesa –y aprendemos mucho-.
A lo largo del
curso también tendremos algunas actividades complementarias:
Un seminario de
compás. Una semana en intensivo y todos juntos estudiando el compás, la parte
más compleja y determinante del flamenco, la puerta de entrada, la maquinaria
por dentro.
Un encuentro al mes
sin guitarra para ver lo que no da tiempo en clase, charlas, videos, en fin, las
cosas de la afición.
Un concierto de
final de curso, una muestra de lo que hacemos en el año.